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DIABETES TIPO 2 EN NIÑOS Y ADOLESCENTES





Anteriormente se consideraba a la diabetes tipo 2 como una condición de los adultos y era poco habitual su presentación en niños o adolescentes, sin embargo, en la actualidad se han incrementado los casos de diabetes tipo 2 en este grupo.


El elemento central de la diabetes tipo 2 tanto en adultos como en niños y adolescentes es la resistencia a la insulina, es decir en la disminución en la capacidad de la insulina para llevar a cabo sus funciones.


La evidencia sugiere que la diabetes tipo 2 en niños y jóvenes es diferente, no solo de la diabetes tipo 1 si no también de la diabetes tipo 2 en los adultos y tiene características únicas, como una rápida progresión en la disfunción de las células beta del páncreas y un desarrollo acelerado en las complicaciones.


La presentación clínica varía ampliamente pudiendo ser asintomático o mínimamente sintomático, diagnosticado incidentalmente durante pruebas de laboratorio de rutina, hasta una presentación severa con síntomas de hiperglucemia (poliuria, polidipsia, polifagia, pérdida de peso), descompensación metabólica, cetoacidosis diabética o estado hiperglucémico hiperosmolar no cetósico.


Se recomienda hacer pruebas cuando el niño tiene 10 años, sin embargo, no es definitivo ya que se pueden hacer pruebas a edades más tempranas en función de sus factores de riesgo.


Los criterios para hacer pruebas para identificar diabetes tipo 2 en este grupo de edad son:

· Sobrepeso: cuando el IMC para la edad y sexo es mayor o igual al percentil 85

· Obesidad: cuando el IMC para la edad y sexo es mayor o igual al percentil 95


Y uno o más de los siguientes factores de riesgo:

· Antecedentes maternos de diabetes o diabetes gestacional

· Diabetes tipo 2 en los familiares de primer o segundo grado

· Etnia: pertenecer a un grupo étnico o raza con alta predisposición para desarrollar diabetes tipo 2 (por ejemplo, hispano americanos como nosotros)

· Signos de resistencia a la insulina o condiciones relacionadas con resistencia a la insulina: acantosis nigricans, hipertensión, dislipidemia, síndrome de ovario poliquístico


Pruebas diagnósticas


El diagnóstico, al igual que en el adulto, se establece cuando:

· Glucosa sanguínea en ayuno es > 126 mg/dl (ayuno de mínimo 8 horas)

· Glucosa sanguínea > 200 mg/dl durante una prueba de tolerancia oral a la glucosa (usando una carga de máximo 75 gr de glucosa anhidra disuelta en agua)

· Glucosa sanguínea al azar > 200 mg/dl en cualquier momento del día y se acompaña de manifestaciones clínicas de la diabetes

Si la prueba sale normal, se debe realizar con un intervalo de cada tres años o con mayor frecuencia si el IMC incrementa.

Debido al incremento en las tasas de obesidad, los niños con diabetes tipo 1 o diabetes monogénica también pueden presentar sobrepeso u obesidad, haciendo difícil la distinción clínica de diabetes tipo 2 con obesidad, diabetes tipo 1 o diabetes monogénica. Por lo que se sugiere realizar prueba de anticuerpos para descartar diabetes tipo 1 y los estudios genéticos para descartar diabetes monogénica deben basarse en las características clínicas y de presentación de ésta.

La distinción del tipo de diabetes es importante por sus implicaciones en el tratamiento.

Otras condiciones de riesgo para desarrollar diabetes tipo

· Pubertad

· Síndrome metabólico

· Ambiente intrauterino

· Acantosis nigricans

Factores de riesgo adicionales, son:

· Adiposidad

· Ser mujer

· Nivel socioeconómico bajo


La pubertad tiene un papel importante para el desarrollo de diabetes tipo 2 en los adolescentes con predisposición genética a ésta. Durante la pubertad aumenta la resistencia a la insulina por efecto de un aumento transitorio de la hormona de crecimiento, que disminuye al terminar esta etapa.


El peso al nacimiento y la hiperglucemia materna (diabetes gestacional) se han relacionado con el desarrollo de diabetes tipo 2 en niños y adolescentes.


La acantosis nigricans que es una manifestación en la piel que se caracteriza por engrosamiento y obscurecimiento en las áreas de flexión (cuello, axilas, codos, ingles, nudillos en las manos) es indicador de resistencia a la insulina y de riesgo para desarrollar diabetes. Su presencia junto con obesidad e hipertensión arterial en niños o adolescentes obliga a investigar la presencia de diabetes tipo 2.


Objetivos glucémicos


Hemoglobina glucosilada (HbA1c)

La hemoglobina glucosilada debe medirse cada tres meses

Niños o adolescentes tratados con medicamentos orales se sugiere que su cifra de HbA1c sea <7%

Para niños o adolescentes tratados con insulina se debe individualizar el objetivo considerando el riesgo de hipoglucemia u otros efectos del tratamiento.


Frecuencia de automonitoreo de la glucosa

Debe ser individualizado


Cuidados en el estilo de vida


· Tanto los niños o jóvenes con diabetes, como la familia, deben recibir educación en diabetes

· Se debe monitorear el peso en aquellos niños o jóvenes con exceso de peso

· Realizar ejercicio al menos 60 minutos diarios de moderada a vigorosa intensidad y disminuir el sedentarismo

· Realizar ejercicios para fortaleces los músculos y huesos al menos tres días a la semana

· La terapia nutricional debe asegurar el adecuado crecimiento y ayudar a implementar prácticas de alimentación saludable


Transición en el cuidado médico


El médico pediatra debe preparar al joven con diabetes para la transición hacia un médico para adultos especialista en esta condición y pueda seguir con su tratamiento; por lo menos un año antes de hacer el cambio de médico.




Referencias bibliográficas:

American Diabetes Association. 13. Children and adolescents: Standars of Medical Care in Diabetes-2021. Diabetes Care 2021; 44 (Supl. 1): S180-S199.

Arslanian, S., Bacha, F., Grey, M., Marcus, M., White, N. y Zeitler, P. Evaluation and management of youth-onset type 2 diabetes: a position statement by the American Diabetes Association. Diabetes Care 2018; 41: 2648-2668























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