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12 cosas que nuestros consultantes deben saber sobre hipertensión arterial



Elaboró: Dra. y EDC Ayeza Bonilla Islas.

Vivir con hipertensión arterial es uno de los retos más complejos, ya que es necesario hacer cambios en la rutina y en el estilo de vida, seguir indicaciones médicas precisas y monitorear constantemente la tensión arterial para valorar el control.
Cuando diagnosticamos hipertensión, los pacientes y sus familiares suelen tener muchas dudas, como “¿qué significa eso?”, “si tengo una enfermedad, ¿por qué no me siento mal?”, “¿cuánto me durará?”, o en algunos casos “y ahora, ¿qué puedo hacer para controlarla?”

Es un hecho que la educación de las personas con enfermedades crónicas resulta en un mejor control porque les permite resolver sus propias dudas y tener la confianza de poder tomar acciones para su propio beneficio. Como profesionales de la salud tenemos la gran responsabilidad de atender a nuestros consultantes de forma adecuada y experta, pero también es muy importante aportar algo más que nuestro conocimiento para apoyar a que logren resultados óptimos. Necesitamos trabajar de manera integral y colaborativa brindando herramientas que permitan el automanejo, la idea es educar a nuestros consultantes y a sus familias.


Revisemos en esta ocasión 12 cosas importantes que nuestros consultantes deben saber sobre la hipertensión arterial.

  1. ¿Qué es hipertensión arterial? Lo primero, es averiguar si conocen el contexto y comenzar explicando qué es la tensión arterial para poder comprender qué es la hipertensión arterial. Podemos explicar que se trata de un aumento en la tensión, pero es importante explicar, con palabras muy claras y concisas, que esto se refiere a la fuerza que hace la sangre al pasar por las arterias en cada latido del corazón y que depende de dos factores: la cantidad de sangre y la salud de sus arterias. Por otro lado, es importante aclarar que las cifras que determinan hipertensión arterial son iguales o mayores a 140/90 mmHg y que no basta una medición, pues para diagnosticarla se deben hacer varias tomas encontrando cifras altas de manera constante. Si estos conceptos se mencionan, en tan solo unos minutos las personas podrán referirse a su condición por su nombre y no como a veces escuchamos “tengo presión”.

  2. ¿Por qué son dos cifras? Muchas veces solo recuerdan la sistólica, si acaso recuerdan alguna. El hecho de que conozcan que se trata de dos cifras igualmente importantes que se dan en momentos diferentes de la actividad cardiaca y sus nombres, sistólica y diastólica, puede ayudar a que empiecen a tomarlas en cuenta. Asimismo, es importante que sepan que lo óptimo es que sus cifras se encuentren debajo de 120/80 mmHg. Adicionalmente, se debe explicar sobre lo que significa “mmHg” y que al dar el resultado de su medición se deben incluir siempre las dos las cifras de tensión arterial expresadas en milímetros de mercurio.

  3. ¿Cómo se presenta la hipertensión arterial? Si las personas conocen lo que está sucediendo y cómo es que sucede en su cuerpo, podrían entender la base del tratamiento. Si saben que la hipertensión se puede dar porque está pasando una mayor cantidad de sangre o porque las arterias ya no son capaces de adaptarse al flujo, ya sea que haya alguna obstrucción por placas de grasa o porque está endurecida por la edad o por fumar, por ejemplo. Es importante explicar, con lenguaje sencillo, los factores que pueden dar lugar al desarrollo de la hipertensión.

  4. ¿Tengo riesgo de tener hipertensión arterial? Esta es una duda que se da en los familiares. Si al dar el diagnóstico explicamos los factores de riesgo estaremos ayudando a prevenir en los demás miembros de la familia, pues se podría apoyar a mejorar hábitos. Se debe mencionar que existen factores de riesgo no modificables y hacer énfasis en los en los que sí se puede trabajar para disminuir el riesgo y prevenir la hipertensión. Resulta también muy importante comentar que, si se tienen factores de riesgo familiares o personales, es necesario monitorear la presión arterial, hacerse estudios y revisiones periódicas para ver que todo se encuentre en orden y no esperar a sentirse mal o que se presenten complicaciones. Hacerles ver de una forma clara, sin tecnicismos y no amenazante, que los resultados del mal control de la hipertensión arterial pueden ser muy graves, desde la disfunción sexual, enfermedades en riñones y corazón, pérdida de visión, demencia, embolia y hasta el infarto. Todos estos términos son específicos y conocidos por la mayoría de nuestros pacientes.

  5. La hipertensión arterial casi nunca se siente o se nota. Uno de los aspectos más relevantes es explicar que la hipertensión arterial es una condición crónica, mencionando que se va dando poco a poco, sin notarse, muchas veces sin dar aviso, hasta que un día en una revisión médica por otra razón, al tomarse la tensión arterial se encuentran cifras altas y la mayoría de las veces la persona no presenta síntomas y no refiere sentirse mal. Es muy común que incluso pongan en duda el resultado de la medición o que traten de encontrar una razón que justifique la cifra alta porque no presentan los síntomas que se relacionen con la hipertensión arterial, como dolor o pesadez de cabeza o nuca, mareos, zumbido de oídos, ver lucecitas o destellos, entre muchos otros. Es indispensable hacer notar que la hipertensión arterial no siempre se siente, la única forma de diagnosticarla y de saber si se tienen cifras altas, es midiendo la tensión de forma adecuada.

  6. La medición debe hacerse de forma correcta para obtener cifras reales. Las recomendaciones para tomar correctamente la tensión arterial son puntos fundamentales que nuestros pacientes deben conocer. Para explicarlas podemos dividirlas en lo que debemos hacer ANTES, DURANTE y DESPUÉS de la medición.

ANTES:

  • Mantenerse en reposo por lo menos 5 minutos antes de la toma.

  • Asegurarse de no sentir dolor o deseos de orinar o defecar.

  • Evitar fumar.

  • Evitar consumir alimentos o bebidas con cafeína como café, chocolates, algunos tés; bebidas energizantes que, además de cafeína, contienen otras sustancias como la taurina; algunos medicamentos o suplementos alimenticios que también puedan afectan las cifras.

DURANTE:

  • Sentarse correctamente en una silla o sillón con la espalda bien recargada, los pies juntos sobre el piso.

  • Evitar cruzar las piernas o pies.

  • El brazo donde se tomará la tensión arterial deberá estar sin ropa y colocarse sobre una superficie firme a la altura del corazón.

  • No poner el brazalete encima de la ropa.

  • Evitar hablar o mantener conversación durante la medición.

DESPUÉS:

  • Anotar los resultados para llevar su registro personal e informarlos al consultante. No olvidar anotar la fecha, la hora y la situación en la que se ha tomado la tensión arterial, si tenía molestias, si no había tomado su medicamento indicado o cualquier dato que ayude a relacionar la cifra con algo que explique el resultado.

  • Explicar cuando se indica la toma de presión en diferentes posiciones. Cambiar de posición y esperar unos minutos para tomar la tensión arterial nuevamente. En personas con diabetes la medición debe hacerse en tres posiciones diferentes, sentado, acostado y de pie para valorar si los cambios entre las diferentes tomas pueden deberse a la presencia de neuropatía diabética.

  • Promover que nuestros pacientes lleven el monitoreo de la tensión arterial en casa, registrar e informar sobre los resultados.

7. La tensión arterial también se mide en casa. Algo muy necesario es educar en el hecho que una persona que vive con hipertensión arterial debe tener un medidor personal para monitorear sus cifras de manera constante para apoyar y guiar su manejo. Es fundamental explicarle que las cifras pueden cambiar durante el día o la noche, por lo que es importante medirse varias veces en casa para ver si se encuentra en cifras adecuadas. Hay que explicar que un monitor para usar en casa puede conseguirse fácilmente, solo es necesario considerar que debe elegirse un aparato para usarse en el brazo (no en la muñeca) y que el brazalete debe ser el adecuado de acuerdo con el tamaño del brazo, además, que debe estar validado, lo que asegura que es preciso y confiable. Puede revisar si el monitor es validado en el siguiente enlace: https://www.stridebp.org/es/bp-monitors. Es muy importante comentar que a veces se puede solicitar un monitoreo más estricto como MAPA (Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial), que se trata de colocar un dispositivo especial que se mantiene durante 24 horas para tener más información, lo que dará un diagnóstico más preciso.


8. El estrés y la ansiedad se relacionan con la hipertensión arterial. Podemos explicar que el estrés y la ansiedad en sí mismos no causan hipertensión, pero que, ante el estrés, nuestro cuerpo reacciona liberando sustancias que hacen que el corazón lata más rápido y que nuestras arterias se hagan más angostas, haciendo que la tensión arterial aumente en ese momento. Si bien se trata de una situación temporal, puede presentarse muy frecuentemente y entonces se convierte en un riesgo porque nuestras arterias podrían afectarse a largo plazo. La depresión, por otro lado, lleva a algunos cambios en el estilo de vida que podrían hacer que no se tenga un descanso suficiente y a dejar de poner atención en los cuidados necesarios para prevenir o controlar la hipertensión arterial. Recordar a nuestros consultante que deben cuidar su cuerpo, pero igualmente importante es atender la salud mental para detectar situaciones que representen un riesgo.


9. ¿Cómo se trata la hipertensión arterial? Hasta este punto hemos explicado gran parte de la información que ahora podría apoyar a que nuestros pacientes puedan mejorar el apego a su tratamiento porque ya saben que es un manejo integral que no solo depende de tomar un medicamento, sino que es necesario hacer cambios en el estilo de vida, modificar la forma de comer -sobre todo el tipo de alimentos que se consumen para que no causen problemas- empezar o continuar haciendo ejercicio, aprender técnicas que ayuden a manejar el estrés cotidiano, atender la salud mental y, por supuesto, dejar de fumar.


10. No todos los medicamentos para la hipertensión arterial son iguales. Debemos tomarnos unos minutos para explicar que existen varios medicamentos que se usan para controlar la tensión arterial y que funcionan de diferentes formas, algunos hacen que el corazón lata más lentamente, otros ayudan a las arterias a que se expandan para disminuir la fuerza con la que pasa la sangre a través de ellas, otros funcionan eliminando líquido del cuerpo. Nuestro consultante debe saber que el tratamiento es individualizado, no todos necesitan los mismos medicamentos ni tomarlos en la misma cantidad u horario; también el hecho de que su médico puede indicar uno o varios medicamentos para ayudarse entre ellos con el fin de regular la tensión arterial. Además, es muy importante enfatizar en la importancia de que se administren tal y como fue recomendado, poner atención en el nombre y compuesto del medicamento, el gramaje en gramos o miligramos que tiene la tableta o la cápsula, la dosis o cantidad de medicamento y la frecuencia o cuántas veces al día y la hora en la que deben tomarlo.


11. ¿Cuánto tiempo debo tomar los medicamentos? Lo primero es que sepan que la hipertensión arterial es una condición crónica, muchas veces se piensa que, como con otras enfermedades, el tratamiento será solo por unos días o semanas, pero en general sabemos que no es así. El tratamiento debe continuarse sin cambios y, por supuesto, sin interrupciones hasta que el médico lo indique. Resulta que los medicamentos que se toman son los que ayudan, a través de los diferentes mecanismos en los que actúan, a que la tensión arterial se mantenga en cifras normales o lo más cercano a lo normal; si dejan de tomarlos la presión muy probablemente saldrá de control nuevamente.


12. Y hablando de control, el punto más importante, ¡Apoyar a nuestros consultantes a que tengan la confianza de que pueden retomar el control! No es fácil, pero podemos apoyarlos para que lo logren y realicen cambios de conducta, como dejar de fumar, lograr o mantener un peso saludable, aprender a cuidar lo que comen, empezar o continuar haciendo ejercicio diariamente, cuidar su salud mental, tomar los medicamentos que se han indicado, monitorear sus cifras y llevar un registro para intercambiar información con su médico con el fin de llevar el mejor tratamiento y manejo que, sin duda, les llevará a vivir bien con hipertensión arterial y retomar el control.

Fuentes:


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