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Diabetes y cardiopatía isquémica



La diabetes, cuando no tiene un manejo adecuado durante mucho tiempo, puede acompañarse del desarrollo de complicaciones en diversas partes del cuerpo.


Dentro de las complicaciones de la diabetes se encuentran las enfermedades del corazón (o enfermedad cardiovascular), siendo estas la principal causa de mortalidad en las personas con diabetes. Por eso es tan importante conocer cuáles factores contribuyen a su desarrollo, cómo detectarlas, tratarlas y, principalmente, prevenirlas.



¿Cuál es la función del corazón?


Todos sabemos que el corazón es un órgano vital, que es un músculo y que tiene una función muy importante: Bombear la sangre y llevarla a todos los órganos del cuerpo. En cada latido el corazón se llena de sangre, enseguida, el corazón se contrae para impulsar la sangre hacia las arterias que la llevarán a todo el cuerpo.


Las venas se encargan de llevar la sangre de regreso al corazón, pero esta sangre lleva desechos, como el dióxido de carbono, por lo que, después de regresarla al corazón pasa a los pulmones para intercambiar el dióxido de carbono por oxígeno y llevar de nuevo sangre limpia al corazón para que este la distribuya nuevamente por el cuerpo, todo esto es un ciclo que sucede una y otra vez y es lo que conocemos como “circulación”. Si el corazón o los vasos sanguíneos se dañan, entonces no se podrán realizar estas funciones tan importantes, lo cual tendrá consecuencias a la salud.


¿Qué factores contribuyen al daño en el corazón?


Cuando se vive con diabetes sin un manejo adecuado se tiene riesgo de que el corazón y los vasos sanguíneos se dañen. Los principales factores de riesgo que contribuyen al desarrollo de las enfermedades del corazón:


  • Diabetes sin manejo adecuado por mucho tiempo.

  • Hipertensión arterial (presión arterial alta).

  • Dislipidemia (colesterol y triglicéridos elevados).

  • Tabaquismo.

  • Obesidad.


El 48% de las personas con diabetes tiene también hipertensión arterial, mientras que el 50% tienen también dislipidemia, es decir, elevación del colesterol y de los triglicéridos. Ambas situaciones, en combinación con la diabetes, favorecen el daño a los vasos sanguíneos y al corazón.


¿Cómo se daña el corazón?


Para comprender mejor lo que sucede en el desarrollo de la enfermedad del corazón, es importante hablar primero de la aterosclerosis. La aterosclerosis se refiere a la acumulación de colesterol en el interior de las arterias del cuerpo, lo que puede ocasionar que estas se estrechen y el flujo de sangre que va hacia el corazón disminuya, de esta forma el corazón no recibe oxígeno ni nutrientes y se desarrolla una condición llamada cardiopatía isquémica, la cual puede ocasionar infartos. Estos, con el tiempo, pueden llevar a otra situación llamada insuficiencia cardiaca, que se refiere a la capacidad insuficiente del corazón para bombear la sangre a todo el cuerpo, es como si el corazón se cansara de bombear la sangre, así que cada vez lleva menos sangre al cuerpo. Las placas de colesterol, además de obstruir el paso de sangre en las arterias, también pueden romperse y ocasionar que los fragmentos desprendidos viajen por la sangre. Dicho fragmento desprendido se llama émbolo y este, después de viajar por la sangre, puede obstruir el flujo sanguíneo en otros lados, ocasionando embolias. Esta obstrucción puede darse en el corazón y ocasionar in infarto.


La glucosa elevada y sostenida durante mucho tiempo favorece el proceso de aterosclerosis debido a que, con el paso de los años, se originan lesiones en el interior de las arterias en las que se van acumulando el colesterol y otras partículas de la sangre.



¿Qué es la cardiopatía isquémica?


El término “cardiopatía isquémica” se refiere a la enfermedad en la que el corazón no recibe el suministro necesario de sangre y oxígeno y esto puede deberse a la obstrucción generada por los depósitos de grasa (colesterol) en las arterias. La cardiopatía isquémica puede presentarse como:


  • Angina de pecho: Se refiere a la oclusión parcial de una arteria del corazón, llamada arteria coronaria, lo que ocasiona opresión y dolor en el pecho, el cual es desencadenado por el ejercicio o por esfuerzos físicos, a veces simplemente por caminar. Este dolor se detiene si se deja de hacer la actividad que desencadenó el dolor y se descansa.

  • Infarto cardiaco: También se desencadena por una oclusión de una arteria del corazón, pero, a diferencia de la angina de pecho, la oclusión es total, lo que ocasiona un dolor opresivo intenso que no desaparece con el descanso, por lo que se debe atender de inmediato en un hospital.

Ante cualquier tipo de dolor en el pecho, aunque este desaparezca con el reposo, siempre se debe buscar atención médica.


Hipertensión arterial


La hipertensión arterial se refiere a tener las cifras de la presión arterial elevadas. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, se considera hipertensión arterial cuando las cifras son superiores a 130/90 mm de Hg. Cuando, además de la diabetes, también se tiene la presión arterial, el colesterol y los triglicéridos elevados, se incrementa el riesgo de tener enfermedades del corazón.


La hipertensión arterial es uno de los factores que más contribuye al desarrollo de la enfermedad cardiovascular, por lo que es muy importante detectarla y controlarla a tiempo, lo cual es muy importante debido a que casi la mitad de las personas con diabetes tipo 2 tienen también hipertensión arterial. La hipertensión arterial generalmente no da síntomas, por lo que se debe medir con la técnica adecuada en cada visita al médico, pues es este quien debe diagnosticarla y dar el tratamiento adecuado para cada persona.


Perfil de lípidos


Hablar de perfil de lípidos significa hablar de las concentraciones de diferentes tipos de grasas en la sangre: colesterol total, colesterol HDL (llamado colesterol bueno), colesterol LDL (llamado colesterol malo) y triglicéridos. Es importante saber que el cuerpo produce colesterol y lo necesita para elaborar hormonas, vitamina D, etc., sin embargo, cuando hay demasiado colesterol, empieza a acumularse en las paredes de las arterias, produciendo aterosclerosis. El colesterol aumenta cuando se consumen en exceso alimentos de origen animal, como la carne, las vísceras, la leche y los mariscos, entre otros. Por lo tanto, la alimentación tiene un papel importante en la salud cardiovascular.


En la diabetes tipo 2 hay un patrón de lípidos característico:


  • Triglicéridos elevados.

  • Colesterol LDL (malo) elevado.

  • Colesterol HDL (bueno) disminuido.


Una persona con diabetes debe realizarse un estudio del perfil de lípidos cada año. El médico deberá indicar el tipo de estudio que requiere cada persona.


Si tengo una enfermedad cardiovascular ¿qué debo hacer?


El tratamiento de las enfermedades cardiovasculares debe ser implementado por el médico especialista. Este debe realizar diversos estudios para determinar el sitio y la magnitud del daño en los vasos sanguíneos y en el corazón. Existen diferentes tratamientos para el control de la presión arterial, de los triglicéridos y del colesterol, sin embargo, para el manejo exitoso de estos parámetros se requiere de mantener una alimentación saludable evitando el consumo excesivo de alimentos de origen animal, de grasas saturadas (alimentos fritos, capeados o empanizados) y de azúcares simples. Asimismo, es importante la realización de ejercicio, sin embargo, es tu médico quien deberá orientarte, después de una valoración, sobre la cantidad y tipo de ejercicio adecuado para ti. También es muy importante mantener el peso corporal dentro de rangos saludables y cesar el tabaquismo.


Lo mejor es prevenir


Las complicaciones de la diabetes pueden prevenirse en gran medida manteniendo las cifras de glucosa dentro de los rangos adecuados, este es el primer paso dentro de la prevención de las enfermedades del corazón. Otras medidas preventivas son:


  • Mantener la glucosa dentro de los rangos adecuados.

  • Realizar ejercicio diariamente.

  • Mantener una alimentación saludable.

  • Mantener el peso corporal en rangos óptimos.

  • Evitar el tabaquismo.

  • Dormir lo suficiente.

  • Tomar acciones para reducir el estrés.

  • Hacer de manera anual un estudio de los lípidos.

  • Revisar la presión arterial en cada visita médica (con más frecuencia si es necesario).

  • Si se tiene la presión o los lípidos elevados: tomar la medicación prescrita por el médico y seguir las recomendaciones generales para mantenerlos en rango adecuados.


Elaborado por: Marcela E. Vega G.


Referencias


-Kids Health (2022, julio). Tu corazón y el sistema circulatorio. https://kidshealth.org/es/kids/heart.html

-American Diabetes Association. 10. cardiovascular disease and risk management: Standards of Medical Care in Diabetes 2021. Diabetes Care 2021;44(Suppl.1): S125–S150.

-ROJAS-MARTÍNEZ, Rosalba et al. Prevalencia de diabetes por diagnóstico médico previo en México. Salud Pública de México, [S.l.], v. 60, n. 3, may-jun, p. 224-232, mayo 2018. ISSN 1606-7916.

-Pérez Pastén, E., Bonilla, A. Educación en Diabetes. Manual de apoyo para el Educador en Diabetes, 2ª Edición, México D.F. 2018.

-American Heart Association (2022, julio). Understanding Blood Pressure Reading. Recuperado de https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/understanding-blood-pressure-readings

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