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LESIONES DEPORTIVAS


¿Qué constituye una lesión deportiva?


Mientras que una lesión física en general puede ser definida como cualquier tensión en el cuerpo que impide que el organismo funcione adecuadamente y da como resultado que el cuerpo precise un proceso de reparación, una lesión deportiva se puede definir además como cualquier tipo de lesión, dolor o daño físico que se produce como resultado del deporte, la actividad física o el ejercicio.


Aunque el término lesión deportiva puede ser utilizado para definir a un daño ocasionado como resultado del deporte, se suele usar para lesiones que afectan el sistema musculoesquelético, compuesto por músculos, huesos, tendones, cartílagos y tejidos asociados como ligamentos.


Independientemente de en qué parte del cuerpo se produzca la lesión, o de la gravedad de ésta, las lesiones deportivas se clasifican comúnmente en dos tipos: agudas o crónicas.


Lesiones agudas

Se refieren a las lesiones deportivas que se producen de repente. Los ejemplos más comunes de lesiones agudas son las fracturas de hueso, las distensiones de músculos y tendones, los esguinces de ligamentos y las contusiones.


Las lesiones agudas normalmente producen dolor, hinchazón, edema, fragilidad y la imposibilidad de usar o cargar el área lesionada.


Lesiones crónicas

Se refieren a las lesiones deportivas que se mantienen durante un período prolongado de tiempo y son también llamadas lesiones por uso excesivo.


Ejemplos comunes de lesiones crónicas son la tendinitis, la bursitis y las fracturas por estrés. Las lesiones crónicas, como las agudas, también producen dolor, hinchazón, sensibilidad, fragilidad y la imposibilidad de usar o cargar el área lesionada.


De acuerdo con su gravedad ¿Cómo se clasifican las lesiones deportivas?


Del mismo modo que una lesión deportiva se clasifica en aguda o crónica, también se puede clasificar según su gravedad en tres grados: leve, moderada o grave.


-Leve

Una lesión deportiva leve produce un dolor e hinchazón mínimos. No afectará negativamente el rendimiento deportivo y el área afectada no estará sensible ni se deformará de ningún modo.


-Moderada

Una lesión deportiva moderada produce algo de dolor e hinchazón. Tendrá efecto en la limitación del rendimiento deportivo y el área afectada estará medianamente sensible. También puede presentarse algún cambio de color en la zona de la lesión.


-Grave

Una lesión deportiva grave producirá un importante dolor e hinchazón. No sólo afectará el rendimiento deportivo, sino también las actividades diarias habituales. La zona de la lesión normalmente está muy sensible y son comunes también los cambios de color y las deformidades.


¿Cómo se clasifican los esguinces/distensiones?


El término esguince hace referencia a una lesión de los ligamentos, en contraposición a la distensión, que hace referencia a una lesión del músculo o tendón.


Los ligamentos unen el hueso al hueso, mientras que los tendones unen el músculo al hueso. Las lesiones de los ligamentos, músculos y tendones suelen clasificarse en tres categorías, y estos tipos de lesiones se denominan esguinces y distensiones de primero, segundo o tercer grados.


-Primer grado

Un esguince/distensión de primer grado es el menos grave. Es el resultado de un estiramiento menor de los ligamentos, músculos o tendones, y viene acompañado de un leve dolor, algo de hinchazón y rigidez de la articulación. Normalmente tiene como consecuencia muy poca pérdida de estabilidad de la articulación.


-Segundo grado

Un esguince/distensión de segundo grado es el resultado de un estiramiento y también algo de desgarro de los ligamentos, músculos o tendones. Hay un aumento de la hinchazón y del dolor asociados a los esguinces y distensiones de segundo grado, y una moderada pérdida de estabilidad alrededor de la articulación.


-Tercer grado

Un esguince/distensión de tercer grado es el más grave de los tres. Es el resultado de un desgarro o rotura de uno o más ligamentos, músculos o tendones, y provocará hinchazón masiva, dolor intenso y una patente inestabilidad.


¿Qué puedo hacer para prevenir una lesión deportiva?


Calentamiento

Las actividades de calentamiento son una parte crucial de cualquier ejercicio o entrenamiento deportivo. No debe subestimarse la importancia de llevar una rutina de calentamiento estructurada cuando se trata de prevenir lesiones deportivas. Un calentamiento efectivo tiene una serie de elementos clave muy importantes. Estos elementos, o partes, trabajan conjuntamente para minimizar la probabilidad de sufrir una lesión deportiva a partir de la buena actividad física. Calentar antes de cualquier actividad física tiene numerosos beneficios, pero ante todo su principal propósito es preparar el cuerpo y la mente para una actividad más intensa. Una de las maneras de conseguirlo es ayudando a incrementar la temperatura del interior del cuerpo y la de los músculos, ya que aumentar la temperatura de los músculos ayudará a que éstos estén sueltos y flexibles.


Relajación

Mucha gente considera poco importante la relajación después de hacer ejercicio. Pero en realidad la relajación es tan importante como el calentamiento, y es vital si lo que se pretende es evitar las lesiones. El principal propósito de la relajación es facilitar la recuperación y el retorno del cuerpo al estado en el que se encontraba antes de empezar la sesión de ejercicio. Durante un trabajo intenso, el cuerpo atraviesa una serie de procesos estresantes; las fibras musculares, los tendones y los ligamentos se dañan y se crean productos desechables en el organismo. La relajación, cuando se hace de forma correcta, ayudará al cuerpo en su proceso de reparación y, especialmente, ayudará a prevenir la sensación dolorosa muscular postejercicio.


Primeros auxilios


Primeros auxilios: los primeros tres minutos

Los primeros tres minutos después de que se haya producido una lesión son cruciales. Éste es el tiempo en que se lleva a cabo una valoración inicial de la lesión y se dan los primeros pasos para minimizar el traumatismo y prevenir más daños. Ésta es la primera prioridad cuando se trata cualquier lesión deportiva.


Antes de tratar la lesión, ya sea a usted mismo o a cualquier otra persona, primero PÁRESE y asimile lo que ha ocurrido. Considere cosas como: ¿Está el área a salvo de otros peligros? ¿Hay riesgo de muerte? ¿Se trata de una lesión lo suficientemente seria como para buscar ayuda de emergencia? Entonces use la palabra STOP como un acrónimo:


S (stop). Detenga el movimiento. Considere detener el ejercicio o el juego si fuera necesario.

T (talk). Haga preguntas como: ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo ocurrió? ¿Qué sintió? ¿Dónde le duele? ¿Se ha lesionado en este lugar con anterioridad?

O (observe). Busque síntomas como hinchazón, hematoma, deformidad, sensibilidad.

P (prevent). Prevenga otras lesiones. Luego valore la gravedad de la lesión. ¿Es una lesión leve? ¿Es un golpe o hematoma que no afecta mi rendimiento ¿Es una lesión moderada? ¿Es un esguince, distensión o golpe grave que afecta la habilidad del deportista para seguir jugando? ¿Se trata de una lesión grave? ¿La lesión afecta la cabeza, cuello o médula espinal? ¿Implica shock, hemorragia extensa o fracturas de hueso? El tratamiento de este tipo de lesiones se aleja del tratamiento de una lesión simple de los tejidos blandos. Busque ayuda profesional de forma inmediata.


Conclusión


Una vez identificada la causa subyacente o razón por la que se produjo la lesión, cabe usar un programa de entrenamiento o acondicionamiento para corregir el problema. Esto incluye ejercicios de fuerza o flexibilidad en caso de músculos débiles o rígidos; zapatos ortopédicos o plantillas, o una modificación de los programas de entrenamiento habituales del deportista para prevenir la sobrecarga.


Si la meta es mejorar la ejecución del deporte, no hay mejor manera de llegar a ella que no lesionándose. Hay varias estrategias que ayudarán a prevenir una lesión deportiva. Si se llevan a cabo correctamente y se siguen rutinariamente, pueden reducir la posibilidad de sufrir una lesión deportiva hasta el 50%.




Elaborado por PLE Ana Karen Sil Lima


Bibliografía

Walker, B. (2009). La anatomía de las lesiones deportivas (1.a ed., Vol. 1) [Libro electrónico]. Paidotribo. https://www.cdefis.com/wp-content/uploads/2020/06/La-Anatomia-de-las-Lesiones-Deportivas-WALKER_booksmedicos.org_.pdf

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