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Diabulimia



¿Qué es?


El término “diabulimia” resulta de la combinación de las palabras diabetes y bulimia y hace referencia a cuando una persona omite o reduce de forma deliberada la aplicación de alguna de las dosis de insulina indicadas con la intención de perder peso. Se considera un trastorno de la conducta alimentaria (TCA).


¿Cómo sucede esto?


Recordemos que el páncreas de una persona que vive con diabetes tipo 1 (DT1) no produce insulina, que es la hormona que permite que la glucosa o azúcar que obtenemos a partir de los alimentos que comemos, pueda entrar a nuestras células, alimentarlas y darles energía. Al no existir esta hormona, toda la glucosa de la comida que ingerimos se queda circulando en la sangre, generando la famosa hiperglucemia (azúcar alta). Esto causa que la persona experimente mucha sed, tome agua y, de esta forma, el organismo intente eliminar ese exceso de glucosa en sangre a través de la orina (glucosuria).


Por otra parte, como el cuerpo no puede aprovechar esa glucosa de forma adecuada por la mencionada falta de insulina, el organismo comienza a producir la energía necesaria para seguir funcionando a partir de la grasa corporal que tenemos, causando así una baja de peso y poniendo a la persona en un riesgo de sufrir complicaciones importantes en la salud, en la calidad de vida, e incluso arriesgando la vida misma.


Aunque actualmente el concepto de diabulimia es un término coloquial, es decir, que no es un diagnóstico oficialmente reconocido por la comunidad médica ni por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su quinta edición (DSM-5 por sus siglas en inglés), sí es reconocido por la Asociación Americana de Diabetes (ADA) y es de vital importancia que las personas que viven con DT1, sus familiares y todos los y las especialistas que tratan esta condición, se familiaricen con las señales de alerta para poder detectarlo a tiempo y tratarlo.


¿Cuáles son algunas señales de alerta para saber si yo, o algún ser querido tiene diabulimia?

  • Evitar las citas con los/las especialistas dedicados/as al cuidado de la diabetes.

  • Evitar situaciones sociales que involucren comida.

  • Miedo a tener hipoglucemias.

  • Miedo a subir de peso.

  • Detectar que la persona omite dosis de insulina.

  • Cambios en el humor (estar más irritable).

  • Negación del problema o trastorno de conducta alimentaria.

  • La persona se aísla de familiares y/o amigos.

  • Pesarse compulsivamente o rechazo a pesarse.

  • Episodios de atracones de comida.

  • No llevar un control/registro de las glucemias o bien, manipularlo.

  • Preocupación excesiva con el peso e insatisfacción por la imagen corporal.

  • Malestar o incomodidad de tener que aplicarse insulina frente a otras personas.

  • Esconder alimentos y/o acumularlos.

  • Falta de conciencia de enfermedad.

  • Depresión o ansiedad.

  • Restringir ciertos alimentos con la intención de perder peso o de no aumentar de peso, estas restricciones pueden ir seguidas de un atracón, lo que puede generar culpa y ansiedad.

  • Limitar la ingesta de comida después de un “atracón” y evitar la aplicación de alguna dosis de insulina para “compensar” el episodio de sobre ingesta.

  • Saltarse comidas con la intención de bajar de peso.

  • Pérdida rápida de peso o fluctuaciones inexplicables en el mismo.

  • Valores muy altos de hemoglobina glucosilada.

  • Episodios frecuentes de hipoglucemias e hiperglucemias.

  • Distorsión en la imagen corporal (percibirse gordo/a) aún estando en un peso dentro del rango de lo “normal”.

  • Alteraciones en el sueño.

  • Falta de concentración.

  • Hospitalizaciones frecuentes por cetoacidosis diabética.

  • Menstruaciones irregulares o inexistentes.

  • Cansancio excesivo.


Como verás, algunos de estos signos y síntomas son muy parecidos a los que podría experimentar cualquier persona que vive con diabetes tipo 1 en su vida cotidiana, por lo que identificar la diabulimia puede suponer un verdadero desafío.


Sin embargo, la presencia de varias de estas señales podría sugerir la presencia de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) en la diabetes tipo 1, así que es importante detectarlos ya que, desafortunadamente, son más frecuentes de lo que se cree.


Un dato clave para sospechar de este padecimiento es notar que la persona esté muy preocupada por bajar de peso y/o su imagen corporal de forma que eso la motive a administrarse una dosis menor de insulina u omitir la aplicación de esta si esto le ha servido anteriormente para bajar de peso


En cualquier caso, ante la presencia de los signos y síntomas mencionados anteriormente, siempre valdrá la pena poner atención y buscar asesoría profesional, ya que se trata de un problema serio y al tratarlo se puede evitar que se convierta en un problema grave.


Como todos los trastornos de la conducta alimentaria, la diabulimia puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Se cree que más del 30% de las personas que viven con DT1 pueden desarrollar este trastorno, y que 4 de cada 10 mujeres, y 1 de cada 10 hombres que viven con DT1 entre 15 y 30 años, se aplican deliberadamente menos insulina con la intención de bajar de peso.


En general se ha observado que tanto hombres como mujeres que viven con DT1 son más propensos a desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria en comparación con las personas que no viven con DT1.


¿Por qué sucede esto?


Primero que nada, es importante entender que nadie elige tener un trastorno de la conducta alimentaria. Las causas por las cuales estos trastornos suceden son diversas y dependen del contexto en el que cada persona se desarrolla, sin embargo, es importante entender específicamente aquellas que pueden generar que las personas con esta condición de salud sean más vulnerables a desarrollarlos, por ejemplo: Es común que muchas personas descubran que viven con diabetes tipo 1 tras haber tenido episodios de cetoacidosis diabética, en los que probablemente habían bajado de peso mientras tenían la glucosa alta, y al comenzar a administrarles insulina notan que comienzan a subir de peso. Cabe mencionar que muchas(os) jóvenes debutan en la adolescencia que, además, puede ser una edad vulnerable sobre todo para aquellas (os) que sienten de alguna manera presión social por cumplir ideales de delgadez.


Pero, además, es importante conocer lo demandante que puede resultar para algunas personas vivir con DT1. Para muchas personas que experimentan esta condición, la vida supone estar en una constante restricción: pasan una buena cantidad de tiempo teniendo que calcular los carbohidratos contenidos en los alimentos, leyendo etiquetas de estos, calculando porciones, controlando su peso, midiendo glucosas y hemoglobina glicosilada, entre otros. Todos estos cuidados tan necesarios para preservar la salud pueden generar un desgaste emocional importante en la persona que vive con diabetes tipo 1.

A esto debemos sumarle que, en ocasiones, aún llevando un buen control de todo, las personas pueden experimentar cambios metabólicos inherentes al tratamiento de la diabetes misma, tal es el caso de las hiperglucemias e hipoglucemias que deben ser corregidas a través de la aplicación de dosis de correción de insulina, o bien, del consumo adecuado de carbohidratos, respectivamemente, lo cual, en algunas personas, podría generar una relación con la comida y con el uso de la insulina muy similar a los ciclos de atracones o sobreingestas y purgas que se ve en personas que viven con un desorden en su conducta alimentaria.


De esta forma, una persona con DT1 puede desarrollar un TCA a cualquier edad y en cualquier punto a partir de su diagnóstico de diabetes. Ya sea que a veces aparezca en forma de preocupación por subir de peso; problemas de imagen corporal o con la intención poco saludable de bajar de peso a través de dietas restrictivas; culpa por haber comido algo que “no se debía”, o bien omitiendo la aplicación de la insulina.


Como sea que aparezca, deben tratarse los aspectos relacionados con la diabetes misma, así como aquellos relacionados con el trastorno, para ello eso es necesario incluir la parte psicologica, psiquiátrica, endocrinológica y de educación en diabetes.


¿Puede una persona con diabetes tipo 2 desarrollar diabulimia?


Aunque es verdad que algunas personas con diabetes tipo 2 (DT2) requieren el uso de insulina como parte complementaria para su tratamiento, podemos encontrar que muchas personas que viven con DT2 pueden cursar con trastornos de la conducta alimentaria o tener mala relación con la comida y/o comer de forma desordenada, sin embargo, el término diabulimia hace referencia a las personas diagnosticadas con DT1 que omiten la aplicación de insulina con la intención de bajar de peso.


Tanto en DT1 como en DT2 es muy importante buscar ayuda profesional ante la sospecha de la presencia de un trastorno de la conducta alimentaria.


¿Cómo apoyar a un ser querido?

Como en cualquier TCA, tener una conversación con algún ser querido con respecto a la diabulimia puede ser difícil para ambas partes. Para quien lo experimenta puede ser difícil o frustrante hablar de este tema con alguien que no entiende o no conoce de los aspectos emocionales y físicos que implican vivir con diabetes tipo 1. Para un familiar, o amiga(o) puede ser muy preocupante que la salud de un ser querido se deteriore con las complicaciones típicas de un manejo inadecuado de la diabetes: daños en la retina, en nervios, pies, riñones, etc.


Si tú sospechas que podrías tener diabulimia o que alguien de tus seres queridos la experimenta, es importante que te informes acerca del tema. Evita hacer juicios acerca del padecimiento y evita los comentarios que hagan alusión a la delgadez u obesidad del cuerpo de la gente. Acércate a instituciones confiables de profesionales en materia de diabetes y trastornos de la conducta alimentaria. Brinda apoyo para encontrar ayuda profesional, el primer paso para quien está pasando por esta situación es identificar y aceptar el problema. Los profesionales de la salud se encargarán de trabajar con la persona para lograr gradualmente pequeñas metas que acerquen a la/el consultante a tener un peso saludable y un mejor control de glucemia, y en general un mejor autocuidado tanto físico como emocional.


Elaboró: Rocío Hinojosa Ayala, Psicóloga, Psicoterapeuta y Educadora en Diabetes


Referencias:


  1. https://www.diabetes.org.uk/guide-to-diabetes/life-with-diabetes/diabulimia/signs-of-diabulimia

  2. https://www.nationaleatingdisorders.org/diabulimia-5

  3. https://fundacion.sediabetes.org/wp-content/uploads/2020/03/10-Psicologia-Diabulimia.pdf





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