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La importancia de los análisis de sangre en la consulta nutricional


Elaboró: PLN Nathalia Urban Obregón


La consulta nutricional, aparte de brindar un plan de alimentación, tiene como objetivos principales optimizar la salud, así como acompañar o guiar al consultante para tener resultados eficientes, sea cual sea su tratamiento.

Tu nutriólogo/a puede pedirte que te realices un análisis de sangre, ya que éste le aporta información complementaria, pues permite ampliar los parámetros para hacer una correcta evaluación y monitorear tu estado nutricional. También le permite adecuar ese plan de alimentación a tus necesidades y preferencias y, prevenir o tratar a tiempo alguna enfermedad.

Los valores antropométricos o de composición corporal que generalmente se obtienen en una consulta nutricional son muy valiosos, pero los análisis son una herramienta esencial, ya que ayuda a los profesionales a verificar de manera mucho más específica el estado de salud de la persona y, con ello, hacer una detección oportuna, ya sea de deficiencias o de valores elevados, los cuales no se pueden obtener con mediciones físicas de ningún tipo. Al complementar ambos resultados, el nutriólogo/a podrá definir su plan de acción con mayor facilidad y especificidad.


También, en las diferentes etapas de la vida y según la situación de cada persona, como la edad, el estilo de vida, enfermedades presentes, entre otras cosas, pueden llegar a presentarse deficiencias de nutrientes, como es el caso de las vitaminas y minerales. Muchas veces estas deficiencias pueden mostrar signos o síntomas, pero en otras ocasiones pueden no notarse en absoluto, por lo que la única manera para detectarlas es mediante una química sanguínea para, posteriormente, tratarse con un correcto plan de alimentación y/o la suplementación pertinente.


Por otro lado, cuando hablamos de valores elevados; al igual que las deficiencias, pueden estar presentes o no algunos signos y síntomas. Por eso también es importante recalcar la importancia de realizarse estudios de forma periódica, para poder detectar a tiempo cualquier situación que se esté presentando e identificar cuáles son las causas de estas alteraciones y corregirlas.


En caso de que cualquiera de las dos situaciones llegaran a ocurrir, ya sea deficiencias o valores elevados, tu nutriólogo/a adaptaría el plan de alimentación para mejorar esos niveles y alcanzar rangos adecuados. Por ejemplo, si el consultante presentara variación anormal en los niveles de colesterol total en sangre (lo cual se vería reflejado en los resultados del análisis), el profesional podría adecuar el plan de alimentación, moderando y monitoreando el consumo de grasas, entre otras cosas, para poder controlarlos adecuadamente.


Los análisis también nos enseñan sobre nuestros órganos. Existen diversos estudios, no solo de sangre, que van dirigidos a estudiar cómo están funcionando órganos como el hígado, riñones, corazón, etc. De esta manera podemos saber si todo está bajo control. Si los exámenes arrojaran un resultado elevado en glucosa, es decir, arriba de 100 mg/dl, el nutriólogo/a podría mandar a hacer otros estudios para ver qué es lo que está pasando, así como ajustar el plan de alimentación para tratar de controlarlos. En caso de ser necesario, también podría referir al consultante a un médico especialista, en este caso un endocrinólogo.


El éxito de un tratamiento en diabetes es un trabajo multidisciplinario entre profesionales de la salud. Entre el endocrinólogo, el nutriólogo y el educador en diabetes, solo por mencionar algunos, debe haber una comunicación acerca del manejo adecuado para el consultante, ya que todos juegan roles muy importantes en su área. Los profesionales tienen la necesidad de solicitar análisis de sangre para ver si existe alguna alteración que se deba trabajar para mejorar.


También el trabajo multidisciplinario ayudará al consultante a entender de mejor forma lo que sucede en su cuerpo, y brindar herramientas importantes para un cambio de comportamiento para mejorar su salud. La suma de los esfuerzos, tanto de los especialistas, como de la persona, hará la diferencia en un control y manejo adecuado de los niveles que lleguen a estar alterados.


Los análisis de sangre más comunes son:

  • Química sanguínea, donde se miden glucosa en sangre, perfil de lípidos, perfil hepático, minerales, proteínas, marcadores renales, etc.

  • Biometría hemática, donde se miden plaquetas, glóbulos blancos, glóbulos rojos, hemoglobina, etc.

  • Pruebas de coagulación de sangre, donde se mide el tiempo que tarda en coagular nuestra sangre.

  • Enzimas sanguíneas, donde se miden diversas enzimas donde se puede identificar si se ha tenido un ataque al corazón o si el músculo cardíaco ha sufrido daños.

  • Hemoglobina glucosilada, donde se miden los niveles de azúcar en sangre en un promedio de tiempo de 3 meses aproximadamente.


Las y los nutriólogos son profesionales capacitados en materia de salud, para poder leer e interpretar los análisis de sangre y así, poder explicarlos de una manera sencilla, al igual que prescribir un plan de alimentación adecuado a las necesidades del consultante. Realizar los análisis de forma periódica ayudará a detectar algún inconveniente y saber cómo están funcionando nuestros órganos. También si existiera alguna alteración se podría atender de forma oportuna antes de desarrollar alguna enfermedad o presentar alguna complicación. En el mejor de los casos, de no existir ninguna alteración sabremos que todo funciona de forma óptima.


Referencias bibliográficas




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