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¿Por qué sube la glucosa? ¿Es peligroso?


Comencemos por responder ¿Qué es la hiperglucemia?


La hiperglucemia se refiere a los niveles de glucosa en sangre elevados. A la glucosa también se le conoce como “azúcar”, pero el nombre correcto es glucosa, así de que de ahora en adelante la llamaremos así.


Pero… ¿Por qué sube la glucosa?


Muchas situaciones pueden ocasionar que los niveles de glucosa se eleven, pero es importante aprender a identificarlas con la finalidad de evitarlas. Estas situaciones pueden ser:

  • Exceso en la alimentación, especialmente en el consumo de carbohidratos (no olvides que estos son los que aumentan la glucosa de manera más rápida).

  • No tomar el medicamento para la diabetes o tomar una dosis menor a la indicada.

  • No aplicar la insulina o aplicar una dosis menor a la indicada.

  • No realizar ejercicio diariamente.

  • Tener alguna enfermedad concomitante (resfrío, infección de vías respiratorias, urinarias o gastrointestinales, etc.).

  • Estrés.

¿Cómo saber si tengo hiperglucemia?


La manera más sencilla de saberlo es a través del automonitoreo de la glucosa, pues con un medidor portátil sabrás cuál es la cifra del momento en que hagas la medición, por eso, es muy importante que cuentes en casa con un glucómetro y que aprendas a utilizarlo correctamente, además de saber cómo interpretar los resultados.


La cifra que obtengas a través del automonitoreo te dará una idea muy clara de cómo se encuentra tu glucosa, pero la hiperglucemia puede causar algunos síntomas, como:

  • Orinar abundantemente.

  • Tener mucha sed.

  • Tener mucha hambre.

  • Cansancio.

  • Pérdida de peso.


A estos síntomas se les conoce como “síntomas clásicos de la diabetes”. ¡No te confíes! La hiperglucemia no siempre se manifiesta con síntomas. Muchas personas tienen hiperglucemia y no se dan cuenta, así que, el hecho de no tener síntomas no significa que tus niveles de glucosa estén dentro del rango adecuado, por eso es muy importante que utilices tu medidor de glucosa (glucómetro).


También puede pasar que solo tengas uno o dos síntomas y no le des importancia, por ejemplo: algunas personas tienen cansancio, pero piensan que se debe al trabajo, a las actividades cotidianas, a las desveladas por las fiestas decembrinas, etc. Pero no saben que ese cansancio podría ser un síntoma de hiperglucemia, así que no minimices ninguno de los síntomas mencionados y mantente atento.


Tener hiperglucemia ¿es peligroso?


Tener la glucosa elevada por periodos prolongados de tiempo puede resultar en el desarrollo de complicaciones como daño en los ojos, en los nervios, en los riñones, en el corazón, etc. Estas se llaman “complicaciones crónicas” de la diabetes y, para que se desarrollen, se requiere de años de un manejo inadecuado de la diabetes.


Por otro lado, existen las “complicaciones agudas” de la diabetes, esto se refiere a las complicaciones que pueden desarrollarse durante periodos cortos de tiempo (como días o semanas). Estas complicaciones se asocian con cifras de glucosa muy altas y, en ocasiones, se requiere ser hospitalizado para estabilizar la glucosa.


Hay dos tipos de complicación aguda de la diabetes:

  • Cetoacidosis diabética.

  • Estado hiperglucémico hiperosmolar.

Sabemos que estos nombres son complicados, pero lo importante es que identifiques las señales de alarma y actúes de inmediato:


Cetoacidosis diabética: Generalmente se presenta en las personas con diabetes tipo 1 y puede suceder debido a que la glucosa se eleva mucho, no hay insulina y se producen unas sustancias llamadas “cuerpos cetónicos”, lo cual hace que la sangre se vuelva ácida. Las señales de la cetoacidosis diabética son: Dolor abdominal, náuseas, vómitos, deshidratación (además de los síntomas clásicos de la diabetes). Las respiraciones aumentan y suele haber un aliento con olor a manzana. El estado de conciencia puede variar (de normal hasta un estado de coma profundo).


Estado hiperglucémico hiperosmolar: Se presenta en personas con diabetes tipo 2 y sucede también por tener la glucosa muy elevada. A diferencia de la diabetes tipo 1, en la tipo 2 sí hay aún producción de insulina, por lo que no es frecuente que haya producción de cuerpos cetónicos, pero la glucosa suele estar muy elevada y por lo general se presentan datos como: náuseas, vómitos, falta de respuesta a estímulos y deshidratación, además de los síntomas clásicos de la diabetes. Suele haber además confusión y variaciones en el estado mental que podrían llevar a estado de coma. En este caso no se presenta el aliento con olor a manzana.


En ambos casos se requiere acudir al servicio de urgencias, pues se requiere ser hospitalizado para estabilizar los niveles de glucosa y mantener una adecuada hidratación.


¿Cuáles son las cifras de glucosa que debo tener?


Hay cifras que han sido establecidas por instituciones importantes como la Asociación Americana de Diabetes (ADA), pero siempre tú médico debe indicarte cuáles son los rangos de glucosa que debes tener, pues estos pueden variar un poco en función del tipo de diabetes, tu edad, el tiempo que tengas con diabetes, el tipo de tratamiento que utilices, etc.


Las cifras que ha establecido la Asociación Americana de Diabetes son las siguientes:


  • En ayuno: Entre 80 y 130 mg/dl.

  • Dos horas después de comer: Menor a 180 mg/dl.


Pero recuerda que tu médico debe indicarte cuáles son los rangos adecuados para ti. La cifra significativa que puede dar lugar a una descompensación clínica es la que se encuentra por arriba de 250 mg/dl.


¿Qué debo hacer si tengo la glucosa elevada?


Si sospechas que tienes la glucosa elevada el primer paso es medirla con tu glucómetro. Si descubres que tu glucosa está elevada, entonces:


  • Toma de manera normal tus medicamentos y, si usas insulina, no dejes de aplicártela.

  • Toma líquidos, preferentemente agua natural. Evita tomar bebidas con azúcar, pues estas harán que tu glucosa se eleve más. Podría ser necesario consumir alguna bebida con electrolitos, pero que no contenga azúcar.

  • Si tienes la glucosa por arriba de los 250 mg/dl no realices ejercicio, pues el ejercicio en estas circunstancias podría resultar contraproducente y ocasionar que la glucosa se eleve aún más.

  • No dejes de comer, pero cuida el tipo de alimento que consumes. Ten preferencia por las verduras y evita los carbohidratos.

  • Si vives con diabetes tipo 1 debes medir los cuerpos cetónicos (en sangre o en orina) si encuentras una cifra mayor a 250 mg/dl. Si marca positivo es necesario llamar al médico para que te indique los pasos a seguir.

  • Mide tu glucosa con más frecuencia (puede ser necesario medirla cada 4 horas).

  • No te asustes, pero actúa rápido si tienes síntomas de cetoacidosis o de estado hiperglucémico hiperosmolar.

  • No olvides que siempre debes consultar a tu médico o a tu Educador en Diabetes.


Lo más importante es la prevención, por lo que, mientras mantengas un manejo adecuado de la diabetes, reducirás la probabilidad de desarrollar complicaciones, tanto agudas como crónicas.


Elaboró: Marcela E. Vega G.


Referencias:


  1. Pérez Pastén E., Educación en diabetes, Manual de apoyo para el educador en diabetes. Tomo 2. Aspectos clínicos, México, 2018.

  2. Backhoff, E., Rivera, N. (2018). Viviendo sanamente con diabetes (Primera edición). Asociación Mexicana de Diabetes, A.C.


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